Dónde está Julia no es una pregunta, es una rebelión. Es la nueva voz del rock alternativo bogotano. Su sencillo debut, 'Neblina', es un potente manifiesto contra la superficialidad en la era digital.

Dónde está Julia no es una pregunta, es una rebelión sónica desde Bogotá. Formado en 2025, el proyecto es la decidida evolución de The Coffee Black, un cuarteto que destila la experiencia y la química musical forjada durante más de una década en la escena local. Lejos de ser un comienzo desde cero, es la consolidación de un lenguaje propio, ahora enfocado con una nueva y urgente claridad conceptual.
Su nombre es una declaración de principios. Inspirado en la Julia de la novela 1984 de Orwell, simboliza una doble resistencia: una rebelión externa contra los sistemas opresivos que dictan el pensamiento, y una lucha interna, la búsqueda conceptual de la autenticidad en un mundo que empuja hacia la conformidad. Es una pregunta abierta sobre el paradero de la identidad en tiempos de ruido constante, un tema que se convierte en el eje central de sus composiciones.
Musicalmente, su propuesta es un rock alternativo crudo y sin concesiones. Guitarras afiladas y una base rítmica contundente construyen paisajes sonoros que fusionan energía explosiva con atmósferas introspectivas. A través de letras incisivas, sus canciones exploran sin miedo las fisuras de la existencia contemporánea.
Su sencillo debut, «Neblina», es la primera descarga de esta visión. Actuando como carta de presentación para su próximo EP, «El frágil equilibrio de pensar», la canción es una crítica directa a la desconexión y la superficialidad de la era digital. Con este lanzamiento, Donde está Julia no solo presenta su música; invita a una catarsis colectiva, a encontrar claridad en medio de la niebla.

No somos solo una banda. Somos un eco en el laberinto de la memoria. Somos la pregunta que resuena en las calles de Bogotá: ¿Dónde está Julia?
Julia no es una persona, es un detonante. Es el rostro que se desvanece en una fotografía antigua, la melodía que te transporta a un verano olvidado, la cicatriz que narra una historia sin palabras. Julia es ese recuerdo que te define y, al mismo tiempo, te desafía.
Creemos que la memoria es un acto de resistencia. En un mundo que nos empuja al olvido, recordar es un pilar de la existencia. Nuestros acordes son un conjuro contra la amnesia colectiva y personal. Con cada canción, desafiamos las ideologías que nos dicen qué recordar y cómo hacerlo. La memoria no es un archivo muerto; es un campo de batalla donde se forja la identidad.
El tiempo no es una línea recta, es un eco que rebota en las paredes del cráneo. ¿Qué queda de nosotros, sino la suma imperfecta de lo que elegimos no olvidar?
Nuestra música es una invitación a la introspección. No ofrecemos respuestas, provocamos preguntas. A través de nuestras letras, exploramos la nostalgia no como una debilidad, sino como la brújula que señala de dónde venimos. Desenterramos los fragmentos de lo que fuimos para entender lo que somos.
El olvido es una arena movediza. Nos aferramos a los contornos de un rostro, al calor de una voz, para no ser devorados por el vacío.
La búsqueda de Julia es, en última instancia, la búsqueda de uno mismo. Es un viaje hacia el núcleo de tu propia historia, un acto de valentía para confrontar los fantasmas y los tesoros que habitan en tu pasado.
Te invitamos a dejar de ser un espectador de tus propios recuerdos. Conviértete en el arqueólogo de tu alma. Cuestiona, reinterpreta, arma el rompecabezas.
Porque al final, todos estamos buscando a nuestra propia Julia.
— ¿Dónde está Julia?